Las “fake news” influyen notablemente en diversos sectores, incluido el inmobiliario. Estas noticias falsas se intensifican durante periodos vacacionales, engañando a través de ofertas atractivas en redes sociales. Es crucial educar en el uso de nuevas tecnologías para discernir la veracidad de la información y evitar estafas. La desinformación no solo perjudica la confianza pública, sino que también puede constituir un delito, afectando la colaboración necesaria en proyectos de reconstrucción.
